Por raro que en principio pueda parecernos, lo cierto es que el barómetro es uno de los instrumentos más útiles de cuantos existen para el pescador, puesto que nos ayudará a obtener gran cantidad de información con la que planear nuestras salidas de pesca con ciertas garantías.

 

Efectivamente con él podremos conocer anticipadamente la tendencia meteorológica, al tiempo que (si realizamos un control exhaustivo), nos permitirá llegar a establecer una correlación más que útil entre la presión y el número de capturas conseguidas.

 

A nivel general el barómetro nos indica la presión atmosférica, de tal forma que presiones altas nos indican tiempo seco, mientras que las bajas son señal de lluvia o tiempo húmedo. Pero este no es el único dato que podemos obtener de este aparato, debemos tener en cuenta también la tendencia de la presión, entendiendo como “tendencia” el aumento o disminución de la presión en un intervalo de unas3 horas, de esta forma:

 

- Descenso lento y constante: anuncia que habrá viento durante unos días.

- Descenso rápido: nos indica viento de manera inmediata.

- Descenso escaso: viento débil.

- Descenso importante: viento fuerte.

- Subida lenta y prolongada: señal de buen tiempo durante los próximos dos o tres días.

- Subida rápida: mejora de corta duración.

 

La presión atmosférica tiene una enorme influencia en el comportamiento de los peces, puesto que éstos son muy sensibles a sus variaciones. Así cuando ésta baja de forma rápida (anuncio de mal tiempo), lo normal es que los peces huyan hacia los grandes fondos donde se encontrarán más seguros; su instinto les hace adelantarse a la llegada del buen tiempo y antes incluso de que termine la tormenta los tendremos de nuevo cerca de las orillas, buscando la ansiada “comida fácil”. Por ello resulta fundamental estar constantemente pendientes de las variaciones del barómetro                                                      

                                      

Es muy conocido por todos los pescadores, que cuando la temperatura del agua desciende, los peces se encuentran menos activos.

 

Estos animales son poiquilotérmicos (de sangre fría), porque la temperatura de su cuerpo es la misma que la del medio. Vale aclarar, que existen algunos peces de “sangre caliente”, cuya temperatura, puede llegar a ser 10ºC superior a la del ambiente acuático (algunos atunes y tiburones).

 

Generalmente se supone, que la superficie corporal en contacto con el líquido, es la causa principal de la perdida de calor, pero esto no es así, el propio metabolismo, por las contracciones musculares genera calor. La sangre venosa, con la temperatura más elevada (la que va hacia las branquias cargada de CO2), pierde el calor rápidamente en el proceso de intercambio gaseoso (CO2 x O2).

 

A igual volumen, temperatura y presión (hablamos de una a dos atmósferas), el agua contiene solo el 2,5% de oxígeno que el aire, pero tiene 3.000 veces más capacidad de absorción de calor. La perdida de calor, para extraer una misma cantidad de oxígeno del agua que del aire, es miles de veces superior.

 

En definitiva, al llegar al punto de saturación de oxígeno en la sangre, la temperatura de ésta se igualó con la del medio.

 

 

 

 

Como podemos imaginar, la temperatura del agua, influye en todo el metabolismo de los peces, la alimentación, el crecimiento, trabajo muscular, respiración, reproducción etc., también tiene una incidencia indirecta, al influir en el medio ambiente en el que viven, como la cantidad de oxígeno disuelto, el desarrollo de otros organismos necesarios. Todos tienen una temperatura óptima, es la que prefiere el pez y en la que se desarrollan en mejor forma, los procesos vitales.

 

Los rangos de temperaturas siguientes, pueden ser, valores tanto superiores como inferiores a la óptima.

 

-.La temperatura tolerable, es la que soportan sin grandes inconvenientes, pero no se desarrollan totalmente algunos procesos, por ejemplo el crecimiento y otros se interrumpen como la  reproducción.

-.En la temperatura evitable, tratan de salir de ella, dejan de comer  y están intranquilos.

-.Temperatura perjudicial, es en la que no viven mucho tiempo, se debilitan y queda letárgicos.

-.La temperatura letal, es en la que mueren, después de un lapso de agonía y rigidez térmica.

 

Estos rangos difieren para las distintas especies, e inclusive, dentro de cada una de estas, varían para las diferentes edades, sí dos peces de una misma especie, están adaptados a vivir a distintas temperaturas, los valores letales son diferentes para los  dos.

 

 

 

 

Los principales efectos del frío son: disminución del metabolismo, interrupción de la reproducción, falta de apetito  y tienden a aletargarse.

Los que viven a temperaturas tropicales, se les paralizan gran cantidad de funciones vitales, se producen trastornos metabólicos definitivos y por último mueren.

En los de aguas más frías, la muerte llega por congelación, sumado a la destrucción de los glóbulos rojos.

 

 

Con el calor, primero se detiene el crecimiento y seguidamente se debilitan por el aumento del metabolismo, que termina agotándolos.

Al llegar a temperaturas perjudiciales, dejan de comer y sufren por falta de oxígeno, cuando la temperatura es muy alta, la muerte llega por asfixia y coagulación de las proteínas de las células.

Los conceptos “calor” o “frío” están referidos al rango de temperaturas óptimas para las distintas especies.